lunes, 13 de agosto de 2012



Más conocido en su faceta literaria es el nombre de Lewis Carroll (seudónimo de Charles Lutwidge Dodgson, 1832-1898).


Aficionado a la fotografía artística, realizó más de 3000 imágenes de las que sólo se conservó una tercera parte, puesto que el resto, ya al final de su vida, fueron quemadas por él mismo.


Póstumamente reconocido, poseía un estudio propio donde retrató eminencias fotográficas como Julia Margaret Cameron (hablaré de ella más adelante). No obstante, su obra, que le ha convertido en un importante exponente de la fotografía pictorialista en sus vertientes estética y fantástica, se compone mayormente de retratos femeninos, casi siempre de niñas, que en la búsqueda de una belleza inocente, evocan, en algunos casos, sensualidades éticamente cuestionables al tratarse de retratos infantiles. Tal recurrencia temática, junto al descubrimiento de varios desnudos, despertó entre sus contemporáneos, acusaciones de unas prácticas pedófilas que a posterioriAlice Liddell, fuente de inspiración para su más famosa obra "Alicie in Wonderland", desmintió totalmente.

 Alice Liddell, 1858

 Edith, Lorina and Alice, 1860

Beatrice Mary, 1864


Irene MacDonalds, 1863

 Ellen Terry, 1865

 Xie Kitchin, 1873

Xie Kitchin, 1874

 Xie Kitchin, 1876



"Adoro a los niños con excepción de los niños varones. Su raza no me es en absoluto atractiva."

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